Mundo ficciónIniciar sesiónLILIAN:
Sabía que tenía razón. Él siempre era así, contundente, incapaz de disfrazar sus verdades con falsas cortesías. Y, sin embargo, nunca lo tomaba a mal, porque también sabía que venía de un lugar puro, de un amor genuino, casi fraternal.
—No te hará nada, más bien se reirá de mí —dije cerrando las piernas. —No lo hará, Lili, todos los grandes






