El CEO que fue abandonado.
—¿De qué querías hablarme, mamá? —Preguntó Anya tomando asiento bajo la pérgola. Isabel la imitó y se sentó a su lado.
Soltó un suspiro y se mentalizó para decir lo que llevaba tiempo pensando.
Tomó las manos de su hija, en un intento de hacerle entender que no era cuestión de poder o estatus, no tenía nada que ver con Edward o Stella, esta vez. Simplemente era una pregunta que se venía haciendo desde hace mucho tiempo.
—¿Qué sucede, mamá? —Preguntó Anya nuevamente frunciendo el ceño, pero sin