Epílogo.
Habían pasado cinco años desde aquel día. Al final, los rumores en la prensa, se esfumaron cuando Anya declaró públicamente.
“Es cierto que no estaba preparada para tener hijos cuando mi esposo cambió mis pastillas anticonceptivas por placebos, pero lo perdoné porque lo amo y es el padre de mis hijos” Una verdad oculta entre la mentira para hacerlo más convincente.
La prensa desistió al escuchar eso, porque creyeron haber confundido aquel audio y la noticia no era tan jugosa si el afamado CEO n