Capítulo 49
El abogado ocupó su gran sillón después de indicarnos con educación que tomáramos asiento. Su mesa estaba repleta de papeleo,archivos y algún número de expediente pendiente de resolver. De su cajón sacó un sobre grande de color marrón con un sello que jamás había visto. En realidad ninguno de los dos sabía porqué estábamos ahí. Nos había citado días atrás a través de un courier que nos entregó la "invitación" a su despacho para hoy mismo. Nos miraba por encima de las gafas como si fuera a buscar