Hoy soy una nueva yo, tengo otra forma de ser aunque no he perdido mi esencia. Cuando miro atrás veo todo aquello que tuve que sufrir y que me hizo más fuerte y más yo. Me convirtió en la persona que soy hoy, sin ningún arrepentimiento y sin nada que quisiera borrar de mi historia.
Este capítulo de mi vida vino con momentos de aceptación , ayudándome sanar todo aquello que un día parecía realmente imposible. Capítulo tras capítulo sufrí, lloré, reí, me divertí con la vida y fui libre. Aprendí