Mundo ficciónIniciar sesiónHoy soy una nueva yo, tengo otra forma de ser aunque no he perdido mi esencia. Cuando miro atrás veo todo aquello que tuve que sufrir y que me hizo más fuerte y más yo. Me convirtió en la persona que soy hoy, sin ningún arrepentimiento y sin nada que quisiera borrar de mi historia.
Este capítulo de mi vida vino con momentos de aceptación , ayudándome sanar todo aquello que un día parecía realmente imposible. Capítulo tras capítulo sufrí, lloré, reí, me divertí con la vida y fui libre. Aprendí que lo más importante que tiene el ser humano en la vida es la familia, el respeto y el amor. Sé que Michael no fue el padre que debió ser, fue un cobarde que huyó a la más mínima y me abandonó sin mirar atrás. Aún así, pidió perdón tantas veces que no pude seguir negándome. Le tenía que perdonar aquello que me hizo sufrir más de lo que hubiera pensado, aunque yo tuve un padre que me crió con todo el amor del mundo. El, Carlos , me enseñó todo lo sé y cada una de las cosas que me ayudaron en la vida. Soy la que soy hoy en día gracias a el, y no pararé de agradecerle los valores y el amor que me ha dado. Mi madre, por otro lado, fue la mejor madre que la divinidad me pudo dar. A pesar de que la mayoría de las veces hemos chocado porque las dos somos piedras fuertes, soy más que consciente del amor que mi progenitora tuvo por mi. Siempre nos ha cuidado a mi hermana y a mi como a su mayor tesoro, y aunque nunca estuve de acuerdo que rehaga su vida, fue inevitable. Y yo fui feliz por ella; claro está, después de mantener una buena charla con ella. - Oigo lo que dices y no puedo dar credibilidad a tus palabras. Mamá, si tu ya lo tienes decidido , no entiendo porque me lo tienes que contar a mi. - Porque eres mi hija--- se acercó despacio y me acarició el cabello--- te quiero hija y me gustaría contar contigo siempre que lo necesite, igual que tu siempre puedes contar conmigo. Somos una familia y tenemos que tratarnos como tal. - ¡Mamá!--- la miré con los ojos abiertos como platos--- ¡me estás confiando tus secretos con el que nos abandonó! Es difícil para mí asimilarlo. Me va a costar noches de insomnio y mucho estrés y no necesito esto ahora. Tengo una familia, por Dios. - Lo sé, lo sé...por eso nos quedaremos aquí con vosotros---su mirada me calentó el corazón---vamos a ser socios de vuestro restaurante, Felipe y tu sois buenos en los negocios y si lo administramos nosotros, tu vas a poder seguir escribiendo. Sé que te gusta la literatura y que nunca quisiste estudiar administración de empresas. Suspiré. Era la única forma de relajarme un poco. De todos modos tenía que aceptarlo, no me quedaba más remedio. - Está bien--- me resigné cerrando los ojos con fuerza---ven aquí mamá---tendí las manos llamándola y ella cayó en mis brazos como si fuera su único rincón de protección. Durante largos minutos nos quedamos así abrazadas, mientras mi mente divagaba desde el pasado más lejano hasta el presente. Vi momentos que ni siquiera recordaba , pero en todos mi padre estaba presente. Le veía claramente con su cara iluminada y sus ojos llenos de amor puro. Puede que hable con pecado pero creo, que mi madre nunca me miró así, al menos yo nunca la vi. - Por favor--- me dijo levantando la mirada de mi pecho--- perdona a esta madre inconsciente. Te juro hija que todo lo que hice fue para protegerte. - Ya---reí burlona--- del que nos quiere proteger ahora---. Mi risa se hizo más fuerte y mi madre sonrió. Me dolía en el alma que tenía que aceptar toda esta situación. A ratos sentía que traicionaba a Carlos y también a mi misma , pero en el fondo sabía que el nunca volverá. Empezaba a creer que su destino fue la misión de cuidarme y de darme una familia y lo hizo más que bien. La vida continuaba su curso y yo me tenía que adaptar como diera el lugar. Mi madre y Michael pasaban por casa cada dos por tres y mis suegros venían muy a menudo también. Éramos una familia y de las mejores. El negocio prosperaba, la familia estaba más unida que nunca y los amigos se convirtieron en socios aparte de haber formado parte de nuestra vida hace mucho tiempo. Lorena crecía viéndola con los ojos como aquel que dice, y se convertía en una hermosisima adolescente, mientras mi Sofi nos encantaba con sus primeros pasos,las primeras palabras que no las entendía nadie y con su forma original de jugar con el gatito. Le habíamos llevado a casa un gatito encontrado en la calle y creció con nuestra niña. - Me encanta la amistad de nuestra hija con Luna ---Felipe me atrajo hacia el y me besó largamente--- y yo que pensaba darle un hermanito---me habló meloso. Su mirada dulce me volvía loca, y de sus toques ya ni que decir. Me enamoraba cada día más, si eso fuera posible. Mi Felipe era un padre de familia ideal y el marido más amoroso que una mujer podría tener.--- Igual podemos intentarlo, si sale pues ya agrandamos la familia---reí con ganas. - Eres un tramposo ¿lo sabes?---le llené la cara de besos--- pero me gusta la idea. - Pues estamos solos si queremos aprovechar el momento--- sus labios recorrieron mis labios, luego sentí su lengua bajando por mi cuello mordiéndo cada centímetro de mi piel. La sensación placentera que me llenaba era lo que más necesitaba para sentirme completa, aparte de su hombría que con cada toque suyo la deseaba más. Sus manos se apoderaron de mis senos masajeando por encima de mi camiseta. Yo gemía suavemente aunque quería con urgencia que todo se desarollara con más rapidez. Metí las manos por debajo de su camiseta y le desnudé con una velocidad inimaginable. Toqué todo lo que pude su piel y besé sus pectorales muy bien formados a causa de tanto deporte que formaba parte de su rutina. Le sentaba bien , se veía muy sexy y eso me enloquecía. Me cargó en sus brazos y me llevó al dormitorio mientras me besaba hambriento. Su pasión y su ansia de tenerme despertaron en mi una satisfacción jamás encontrada. Ni yo me reconocía. Sus toques,sus besos y su salvajez me volvieron muy teritorial. Felipe era mío y solamente mío. Tomé posesión de su cuerpo y me subí encima de él. Quité cada prenda que cubría su piel, y todo lo que estorbaba terminaba en el suelo. Lo llené de besos, tal y como el hacia conmigo cada vez que me poseía. Mordí su piel. Soltaba gruñidos que parecía que le raspaban la garganta. Mi lengua tocó su miembro erecto y no quise perder su mirada llena de fuego. Lo vi a los ojos y por un instante sentí miedo y excitación a la vez. Temía que si se soltaba la bestia que llevaba dentro, me iba a matar. Le di placer con mi boca y mi lengua jugaba con su miembro de una forma descomunal. Sus gruñidos bestiales se escuchaban cada vez más fuerte, y el me sujetaba el pelo en una coleta ayudándome a seguir el juego. Empujaba mi cabeza hacia su miembro moviendo su tronco hacia mi boca. Me sacaba de quicio saber que solamente conmigo sentía tal placer. Me apartó de su miembro y me echó a la cama embistiéndome con brutalidad. Era un animal en celo , uno que ya no controlaba su poder. Cada embestida suya ardía en mi interior y mi ser era puro fuego. Me desquiciaba su intensidad y gemía como loca mientras sus gruñidos retumbaban en la habitación. Éramos uno , un solo cuerpo lleno de fuego que nos ardía cada vez que subíamos al cielo y bajábamos al infierno al mismo tiempo. Sentí cosquilleo en mi vientre bajo y supe que el punto máximo de mi placer no tardaba en apoderarse de mi. Solté una mezcla de gritos con gemidos y temblé con todo mi ser, y unos segundos después Felipe gruñó fuerte y supe que el también había llegado. Felipe cayó a mi lado. Nuestras respiraciones se estaban calmando poco a poco , cuando oí su voz. - No hay nada ni nadie que ame más que a ti en esta vida Isabel--- besó el lóbulo de mi oreja y me atrajo en sus brazos . Sonreí--- Si muero mañana esperaré por ti y te seguiré amando en la otra vida. - No digas eso por favor--- comenté acariciando su pecho. - Es verdad nena.Soy todo tuyo y te amaré en todas las vidas que me tocará vivir---concluyó.






