Ver a Isabel tan destrozada me partía el alma en mil pedazos. Yo, más que nadie, tengo la culpa de todo esto. Si tan solo me hubiera quedado a su lado, si tan solo le hubiera dicho todo lo que yo sé y no hubiera huido como un cobarde...ahora la situación sería muy diferente. Aparte de la partida de su padre, mejor dicho mi padre, tuvo que enfrentarse a mi desaparición. Y ahora esto, como si no fuera lo bastante complicado.
La madrugada nos encontró en un mar de lágrimas y con el alma destrozad