Mundo ficciónIniciar sesión-No sé cuando acabarán las sorpresas--- dijo mi mujer. Ella no tenía ni idea que algún que otro acontecimiento llegará a nuestra vida.
- Lo que venga amor mío--- la abracé--- lo afrontaremos juntos. Ya sabes que te amo más que a mi vida. Besé su coronilla con ternura. De golpe ,el sonido del timbre me apartó del ser más hermoso que he tenido suerte de tener en mi vida. Soy un desgraciado y lo sé; más que eso, soy consciente de que nunca en la vida merecí tener a Isabel, pero es mía y de nadie más , y no la soltaré jamás. - Mira quién ha despertado--- la voz de mi esposa interrumpió el corto discurso que mantenía con el profe. - ¡Profe!--- exclamó con sorpresa. Cogí a mi hija en los brazos. - Hoy has dormido mucho mi princesa--- dije mientras besaba sin cansancio a mi sol. - Hola Isabel, mi alumna favorita--- rio el descarado. Le vi de reojo y el rio aún con más ganas. Sabía que decir y eso provocaba que mis celos salgan en cualquier momento. - Andrea, te he echado de menos--- se fue a sus brazos sin ningún remordimiento. Parecía una niña en busca de su refugio favorito. - Que corra el aire--- añadí y su risa no se hizo esperar. Dejé a mi hija en su silla y sin más Andrea fue acariciando su cabecita. - Sigues sacando tus garras cuando se trata de tu bella mujer---rió Andrea con ganas--- sería mejor no provocar a tu marido--- soltó otra risa y miró a Isabel provocando que esta riera también. --- Pero que niña tan hermosa tenéis, claramente se parece a la madre. -La cena está muy buena---el profe comentó. Tomó un sorbo de su vino. --- Me atrevo a preguntar que sabéis de Nicole. Casi me atragantó. Nicole me buscó cuando estuve lejos de mi mujer, e insistió en quedarse conmigo pero le dije que el propietario del piso no acepta más personas en su casa. Menos mal, se lo agradecí al profe hasta el día de hoy. - Yo no sé nada--- declaró Isa dándole otro bocado a la niña ---y mejor--- suspiró y me hizo sentir un nudo en la garganta. Todo es culpa mía por otro ponerle un alto a la descarada aquella. - ¿Menos mal?--- el profe frunció el ceño al preguntar. ¿Te volvió a molestar después de aquello? -¿Aquello? - Tu mujer sufrió acoso de Nicole---la declaración me estremeció. - ¿Porqué nunca dijiste nada? --- me dirigí al amor de mi vida. - Es agua pasada, aparte de que lo sabías---informó mi esposa. Rodó los ojos respirando pesadamente. - Las veces que se metió contigo y me enteré la puse en su lugar. Y te recuerdo que nunca lo supe por ti---la señalé con el dedo índice. Apartó mi dedo golpeando mi mano suavemente. - Te recuerdo que no soy tu hija para que me señales--- reí. - Eres el amor de mi vida,eso es lo que eres. Tu y nuestra hija sois todo para mi--- la besé los labios sin ningún pudor.--- perdón profe pero como comprenderá, la única mujer que he amado toda la vida es Isabel , y la única que seguiré amando hasta el día que me muera. - Huy esto huele a miedo que cuando ma vaya te quedes con ella a solas y te pueda caer alguna bronca--- reímos los tres y la niña nos miraba muy extraño. - Para acabar con este asunto--- dije con voz ronca--- Nicole me buscó cuando estaba lejos pero la mandé hacer puñetas. Nunca ha sido de mi agrado y nunca lo será. Yo tengo una familia que amo con todo mi ser, y tengo más claro que el agua que no os dejaré por nadie ni nada en el mundo. - No quise ser yo el que os de la mala noticia pero a Nicole la encontraron muerta--- la sorpresa ha sido tan fuerte para los dos que jos quedamos boquiabiertos. - Pero ¿qué estás diciendo? ---Isabel interrogó con sorpresa. - No quería ser yo el que os dé esta noticia tan desagradable y aunque creo que no es el momento, quería que lo supierais a toda costa. Fue hace dos años atrás en un hotel de la capital...y fue su padre el que la mató. La sorpresa fue tan grande que a Isa se le escapó un grito ahogado. Acaricié su mano y le besé el dorso. -¡Dios mio! ---exclamé--- me he quedado sin palabras. Espero que su progenitor pague por eso. - Su progenitor se quitó la vida...en la cárcel. Vamos que le detuvieron y no soportó que la familia se le cayera encima. Le mandaron a alguien para que le hagan la vida imposible y no lo soportó. - Pobre muchacha--- soltó Isa---yo no la aguantaba pero tanto como para desearle la muerte... Nos quedamos en silencio por largos minutos, prácticamente era imposible encontrar las palabras adecuadas para el caso. Seguramente que ninguno de nosotros le deseaba eso a nadie. Cincuenta puñaladas que le dio el padre, según el relato de Andrea; y eso solamente porque le había advertido sobre la vida doble que llevaba. Pues en un momento se quedó sin nada el padre, ni familia, ni vida doble, ni fortuna Estuvimos hablando hasta muy tarde recordando momentos felices y no solamente .Llegó el momento de ser sincero con mi esposa y le confesé todo lo que pasó en mi huida de la verdad . Me escondí como un cobarde en vez de dar la cara por la situación que vivíamos todos. Le confesé a Isa que toda la ayuda que recibí fue de parte del profe y que no me abandonó en ningún momento, sino que estuvo mi lado sin poner ninguna pega. Gracias a el he tomado la decisión de luchar por lo que más quiero en la vida. Mi esposa escuchaba con los ojos bien abiertos mientras sujetaba en sus brazos a nuestra hija. A estas alturas de la vida, considero que todo pasa por algo. Andrea fue un muy buen índice de que uno tiene lo mejor debajo de sus narices pero no lo sabe aprovechar. El me convenció día y noche en volver con mi familia, porque ella, Isa, era mi familia. La elegí desde que la vi por primera vez y si volvería a nacer la volvería a elegir sin falta. - Me encantaría quedarme más tiempo pero os molesté bastante ...por hoy---reí. El profe tenía gracia, menos mal. - ¿Porqué no se queda esta noche profe?---preguntó Isa.---Ha bebido, hemos bebido, y no hay forma de ir en coche. Además, es muy tarde. - No es mala idea pero no quiero molestar más--- habló arrastrando las palabras. Se quedó en el cuarto de huéspedes donde yo dormí por meses. Se convirtió en un buen amigo gracias a su paciencia y buena fe. Sé que estuvo enamorado de Isa y tal vez todavía tiene algo por ella, pero todo quedó en una buena amistad donde el respeto prevalece.






