-No sé cuando acabarán las sorpresas--- dijo mi mujer. Ella no tenía ni idea que algún que otro acontecimiento llegará a nuestra vida.
- Lo que venga amor mío--- la abracé--- lo afrontaremos juntos. Ya sabes que te amo más que a mi vida.
Besé su coronilla con ternura. De golpe ,el sonido del timbre me apartó del ser más hermoso que he tenido suerte de tener en mi vida. Soy un desgraciado y lo sé; más que eso, soy consciente de que nunca en la vida merecí tener a Isabel, pero es mía y de na