El segundero del reloj avanzaba por la tarde mientras Mauricio esperaba en la lujosa sala de recepción de uno de los salones de belleza más exclusivos y caros de Miami. El lugar era impresionante, con paredes de mármol blanco, grandes espejos con luces perfectas y un aroma a flores frescas y productos de alta gama. Mauricio había reservado todo el lugar de manera privada para que Verónica estuviera cómoda y nadie pudiera molestarla.
Mauricio caminaba de un lado a otro sobre la alfombra elegan