C251: ¿Es porque no la he cuidado bien?

—Ya, Alaska. Deja de hacerme perder el tiempo y hazte a un lado —refunfuñó Vidal.

Durante unos segundos, Alaska permaneció evaluándolo, hasta que finalmente dio un paso atrás y le despejó el camino. Vidal no dijo nada más. Aprovechó la oportunidad y salió de la casa.

En la calle, al no poder conducir con la bebé en brazos, detuvo un taxi y subió con cuidado, dando al conductor la dirección del hospital. El trayecto se le hizo interminable, con la mirada en el rostro pálido de Celestine, atento a cada uno de sus movimientos.

Al llegar al hospital, entró con paso apresurado por el área de emergencias. Apenas cruzó la puerta, se acercó al primer personal médico que encontró, entregando la bebé a una doctora. Con palabras atropelladas pero claras, le explicó todo lo que había notado: el cansancio excesivo, la palidez, el sudor al alimentarse, la debilidad, esa sensación persistente de que algo no estaba bien.

La doctora escuchó con atención mientras comenzaba a examinar a la niña con prof
Continue lendo este livro gratuitamente
Digitalize o código para baixar o App
capítulo anteriorpróximo capítulo
Explore e leia boas novelas gratuitamente
Acesso gratuito a um vasto número de boas novelas no aplicativo BueNovela. Baixe os livros que você gosta e leia em qualquer lugar e a qualquer hora.
Leia livros gratuitamente no aplicativo
Digitalize o código para ler no App