C261: Si no eres para mí...
—Si no lo consigo —agregó Alaska—, si no logro recuperar a Vidal, si no volvemos a ser lo que alguna vez fuimos… entonces prefiero morirme. No me interesa nada más. No me importa nada, Ámbar. Prefiero desaparecer.
Ámbar la observó con indignación y tristeza. Nunca antes había visto a su hermana en un estado tan extremo, tan desbordado, y eso la desconcertó.
—¿Y tu hija? —preguntó—. ¿Ella tampoco te importa? Todo lo que dices gira en torno a Vidal, a que no puedes vivir sin él, pero en ningún momento hablas de Celestine. ¿Dónde queda ella en todo esto? Es como si no formara parte de la ecuación.
Alaska guardó silencio por un instante.
—Claro que me importa mi hija —aseveró—. Por supuesto que me importa. Pero ya te lo dije: necesito a Vidal para poder cuidarla, para que seamos una familia. Sin él no puedo hacerlo. No sería capaz de ser la madre que Celestine necesita si Vidal no está a mi lado.
Ámbar apartó la mirada. No sabía cómo reaccionar ante lo que estaba escuchando. Comprendió qu