C133: Déjame aclararte las cosas.
Ámbar experimentó una irritación tan súbita que casi le nubló los sentidos. ¿Cómo era posible que Vidal estuviera allí, precisamente en ese parque, en ese momento?
La coincidencia le resultó absurda y una punzada de desconfianza le recorrió la columna; parecía imposible que el destino lo hubiera traído justo ante ella, cuando su único deseo era apartarse de todo lo que pudiera turbar la poca serenidad que había conseguido.
Lo observó con el ceño fruncido, incapaz de ocultar su desconcierto, y s