Layla permaneció en silencio unos instantes, como si tratara de decidir si debía revelar aquello que había guardado celosamente para sí. No se trataba únicamente de un secreto: era su primer intento real por actuar a la manera de Margot, sin depender de ella, sin esperar órdenes, sin pedir permiso.
Una parte de Layla había deseado demostrarle que también era capaz de manejar los hilos de un plan complejo, que no era siempre la muchacha impulsiva a la que había que supervisar para que no arruina