C104: Le exigí que se alejara de mí.
Alaska llevaba más de una hora intentando comunicarse con Vidal, marcando su número una y otra vez, con una insistencia que rozaba la desesperación. El teléfono sonaba, pero nadie respondía. La línea permanecía muda, indiferente, como si él deliberadamente evitara atenderla. Su frustración fue creciendo con cada intento fallido, y al cabo de un rato, decidió buscarlo. Si él no contestaba, lo encontraría por su cuenta.
Alaska llegó al edificio de la empresa de Vidal. Caminó hacia la recepción y