Mundo ficciónIniciar sesiónValeriano colgó,el silencio pesaba como plomo. Miró el hueco en el estante,recordando los libros con los que podían destruirlos.De pronto, estalló. Con velocidad animal, estampó a Emiliano contra la pared, haciendo vibrar los cuadros de la oficina
Bajo tu nariz, Emiliano— siseó Valeriano, a centímetros de su rostro— ¡Dices que buscaba "tarea" y la dejas salir como si esto fuera una biblioteca pública! ¿Eres imbécil o estás de su lado? ¡Yo no sabía que Mario la dejar






