Sofía
Algo me saca del sueño.
Un escalofrío que no es de frío, ni de angustia.
No. Un calor preciso, agudo, casi sagrado.
Una lengua, unos labios, un aliento.
Entre mis muslos.
Él está allí, ya.
Y lo siento degustarme como si quisiera entenderlo todo de mí. Como si buscara la memoria de mi cuerpo en cada estremecimiento.
Permanezco inmóvil.
Contengo la respiración.
Floto entre el sueño y la éxtasis, entre el olvido y la ofrenda.
Su lengua se demora, dibuja, presiona y vuelve a emp