Sofía
La palabra "no" cortó el aire como una cuchilla afilada.
El silencio cayó, brutalmente, congelado, helado.
Como un vaso que se hubiera roto en cámara lenta.
Cada mirada posada sobre mí es una acusación silenciosa. Un juicio. Un golpe invisible.
Siento su impacto, su ira contenida, su incomprensión también, porque ninguna mujer le dice no a Elio. No aquí. No así. No delante del mundo entero.
Pero yo me mantengo erguida.
Inmóvil.
Sin ceder.
Como un arma oculta bajo una piel frágil.
Sé que e