Elio
Sonrío. De verdad, esta vez.
— Estás empezando a hablarme como yo.
— No. Hablo como alguien que ya no tiene miedo.
La miro fijamente.
— Deberías tenerlo.
— Debería, sí. Pero creo que eres tú quien tiene más que perder ahora.
Ella sale del coche sin esperar mi respuesta.
Y por primera vez en mucho tiempo… la miro alejarse sabiendo que tiene razón.
No me posee.
Pero me desafía.
Y si no tengo cuidado… me va a destruir por dentro. Lentamente. Brillantemente.
Y creo que la dejaría hacer.
Sofía