El silencio no volvió a ser ausencia.
Se volvió vigilancia.
Desde el momento en que el mensaje del Custodio fue descifrado, la fortaleza cambió de respiración. No hubo pánico ni carreras innecesarias; hubo algo peor: una calma afilada, diseñada para matar sin ruido.
Dante observaba el mapa tridimensional suspendido frente a él. No era un mapa territorial. Era un mapa humano. Rostros, vínculos, trayectorias financieras, médicos, transportistas, técnicos, personal de limpieza, proveedores de alim