El pasado no regresó como un recuerdo.
Regresó como un arma.
La filtración se propagó en silencio, como lo hacen las cosas realmente peligrosas. No apareció en titulares ni en redes abiertas. No fue diseñada para el público común. Fue lanzada exactamente donde debía doler: foros privados, archivos de inteligencia paralela, círculos de poder que creían haber enterrado a Zhar antes de que naciera.
Dante observaba la pantalla sin parpadear.
No había ira en su rostro. No había sorpresa. Solo un