La noche cayó sobre el complejo con un peso extraño, como si el aire mismo estuviera conteniendo la respiración. Había una tensión que se sentía en cada pared, en cada pasillo, en cada mirada que se cruzaba entre los miembros del círculo. Nadie hablaba en voz alta, nadie caminaba con pasos seguros. La calma era una piel fina tendida sobre un océano turbulento.
Y todo había comenzado con una sola frase:
“Hay alguien dentro que quiere que Serena pierda al bebé.”
Esa amenaza no solo sacudió a Dant