Capítulo 47 Los invitados

Andrés, con suavidad, levantó a su hija en brazos y la llevó hacia su cuarto. Su esposa, Sandra, lo siguió, observando cómo él se mostraba un poco más calmado al estar cerca de su hija. Al llegar a la habitación de la pequeña, Andrés la acostó con cuidado en su cama. Sandra se acercó y, con ternura, le dio un beso en la frente.

—Que duermas bien, mi amor —le susurró Sandra a la niña, acariciándole el cabello.

Andrés también se inclinó para darle un beso en la mejilla.

—Buenas noches, princesa —
Sigue leyendo este libro gratis
Escanea el código para descargar la APP
Explora y lee buenas novelas sin costo
Miles de novelas gratis en BueNovela. ¡Descarga y lee en cualquier momento!
Lee libros gratis en la app
Escanea el código para leer en la APP