Desde el otro lado de la mansión, Carlos e Isabel observaban cómo Alejandro y Margaret habían desaparecido juntos en la noche. La mirada de Isabel se iluminó con una mezcla de esperanza y satisfacción.
—Parece que nuestro plan ha funcionado, Carlos. Invitar a Margaret fue una excelente idea. Quizás esta sea la oportunidad de que Alejandro finalmente sienta cabeza —dijo Isabel, con una sonrisa de triunfo.
Carlos, sin embargo, mantuvo su expresión seria, poco convencido de que esto fuera sufic