Candy no estaba dispuesta a quedarse con la duda. Algo dentro de ella le decía que Laura no estaba diciendo toda la verdad.
Por su parte, Laura, al notar las miradas de desconfianza y la tensión que se había generado en la habitación del hospital, decidió retirarse.
Lo mejor era regresar a su lujoso hotel y dejar que las cosas se calmaran antes de que las sospechas comenzaran a apuntar directamente hacia ella.
Mientras viajaba de regreso, intentaba convencerse de que todo estaba bajo control.