Sin embargo, cuando Laura salía de la mansión, un taxi acababa de llegar a la entrada principal.
Dentro del vehículo viajaban Miranda y Candy, que regresaban de su despedida de soltera.
Al bajar del taxi, ambas quedaron sorprendidas al ver a Laura salir de la propiedad a esas horas de la noche.
Sus miradas se cruzaron por unos segundos.
—¿Qué hace ella aquí? —preguntó Miranda, confundida.
Candy frunció el ceño de inmediato.
La presencia de Laura en la mansión no le agradó en absoluto.
Antes de