Capítulo X
Camila Velarde
Nueve meses después…
Acaricio mi vientre abultado, que en cualquier momento está por reventar. Me muero de ansias por ver las caritas de mis pequeños. Se mueven mucho, y batallo para dormir por las noches porque no encuentro cómo acomodarme, siempre termino agotada, pero feliz al sentir sus pequeños movimientos. Recuerdo una vez que se encajaron y el dolor fue insoportable.
De pronto, un dolor distinto me atraviesa. No es como las pataditas normales, es un dolor que su