Capítulo CXLVI
Máximo
Días atrás…
He notado a Rafael extraño desde hace días.
Distraído.
Tenso.
Con la mirada siempre en otra parte.
En el trabajo no deja de dar órdenes.
Trae a sus hombres de un lado a otro, como si el tiempo se le estuviera acabando.
Cada vez que le pregunto qué le pasa, evade el tema.
Cambia de conversación.
Sonríe.
Finge que todo está bien.
Y yo… no insisto.
Pero no soy tonto.
Lo he estado observando.
Con mi hermana se comporta igual.
Amoroso.
Atento.
Como si nada pasara.
Pero cuando sale…
Sale en modo guardia.
Con la mirada dura.
Con el cuerpo tenso.
Como si estuviera en medio de una guerra que no puedo ver.
Una búsqueda.
Algo que no logro entender.
Hasta que decidí seguirlo.
Lo vi ir al hospital.
Y ahí estaba.
Con Max.
Los dos se veían agotados.
Rotos.
Peor que cuando llegué a Guadalajara.
En ese instante lo supe.
Algo grave había pasado.
Y tenía nombre y apellido:
Greta Altamirano.
La duda empezó a carcomerme por dentro.
No podía dormir.
No podía pensar en otra