Capítulo IX
Camila Velarde
Después de que me dieron el alta en el hospital, Karina y Sebastián, me recogieron y me llevaron a la casa que voy a rentar. En el camino a mi nuevo hogar, Karina me presta su celular para llamar a mi padre. Necesito decirle que estoy viva, que lo que dicen en las noticias no es verdad, necesito que me escuche. Pero él me manda al buzón cada vez que intento llamar. Me angustia mucho, porque sé que debe estar sufriendo por mi supuesta muerte. Intento de nuevo, suplican