Capítulo V
Maximiliano Sandoval
Me siento fatal al ver que por haberla jaloneado se lastimó el tobillo, la veo sobarse la parte lastimada, me pongo de cuclillas para tocarla, quiero verificar que no esté inflado, pero cuando estoy a punto de ponerle la mano encima, me la avienta con agresividad.
—¡Aléjate, idiota! —grita con ira, mirándome con desprecio —. Eres el culpable de que me haya lastimado —gruñe con furia, su mirada reflejaba lo mucho que me detesta, y eso me oprimía el corazón.
De una