Al caer la tarde, los llevaron a una zona abierta del parque, donde una gran fogata ardía en medio de un círculo de mantas, cojines y faroles de papel. Otros huéspedes estaban allí, pero la mayoría eran familias con niños, lo que daba un ambiente acogedor y relajado.
Céline sostenía una taza de vino caliente mientras Yvania comía malvaviscos derretidos en su regazo. Elian y Agnes estaban un poco más lejos, construyendo una pequeña torre de nieve con otros niños. Kilian estaba a su lado, sentado