—¿Amor?, amore mio—me miró sonriente—. El abogado me dijo que no había forma de poner el amor en un contrato.— «Tiene sentido, qué pendejada pregunté». —Pero dijo que la única forma es… Ve a la última página. El resto podemos leerlo después.
En la última página había un párrafo más grande, en negrilla que parecia que me hablaba directamente:
Aurora, el amor no se puede poner en un contrato. Ya buscamos todas las maneras posibles y la única forma en la que se puede demostrar el amor es: RETRIBU