Capítulo 23: Caos y Control.
Entraron a la oficina dos personas destruidas emocional y físicamente.
Emilia tenía los ojos rojos de tanto llorar y negros por el rímel corrido, un tacón roto y el vestido en la parte de abajo hecho trizas. El cabello enredado, sucio, y llevaba lo que parecía el abrigo de Renzo.
Renzo estaba sin abrigo, obviamente. La camisa blanca totalmente en pedazos dejando ver su pecho y tenía un ojo rojo, casi morado, que mañana no iba a poder abrir.
Ella en ningún momento nos miró.
Él nos miraba como