Llegamos a casa después de pasar por la pizza.
Ya estoy más calmada y crítica.
«Porque parece que, aun en mi peor momento, soy mi enemiga».
Empecé a cuestionarme si era correcto que Dante se quedara conmigo.
¿No es demasiado?
Además, vamos a entrar a la casa y eso va a ser incómodo.
Me arrepiento de haber perdido el control de mis sentimientos, ahhh.
Ahora me da pena decirle: ya estoy calmada, ya se puede ir, que yo solita me soluciono, gracias, pero chao.
¿No es grosero de mi parte ser t