La premiación empezó a las diez de la noche. Voy a ser sincera: pensé que esto iba a ser más interesante, pero solo había unos pocos adultos chupándosela unos a otros para ver quién la tenía más grande.
Me presentaron a un par de personas que no me importaron. Por ahora, nadie indeseable. Dante y Salvatore parecían muy felices, en comparación con Renzo y Emilia, que se miraban con odio. Nada raro entre ellos.
Cosa rara: Renzo no estaba acompañado de ninguna mujer. Parecía que les huía, pero ni