Capítulo 51. La Parejita.
Días sin Nora Wilson. Esa era la frase que resumía mi vida ahora. Era algo tan nuevo y diferente que todavía estaba asimilando lentamente todas las cosas nuevas: la paz, el amor de Lucas, mi nuevo trabajo. Sentía que, por fin, podía respirar.
Estaba hablando por teléfono con mamá. Siempre le llamaba antes de cualquier cita importante.
—Mamá, estoy muy feliz —le dije, intentando transmitirle toda la luz que sentía.
—Ya ni vienes a visitarme, Ruby —me reprochó, pero su tono era cariñoso.
—No diga