Capítulo 52. La Extorsión de Diez Millones.
Llegamos al apartamento de Malibú después de la visita al médico. La alegría por saber que tendríamos la parejita me duró muy poco.
Apenas entramos, Lucas se veía exhausto y se desplomó en el sofá. Tenía que ir a su rehabilitación, pero la emoción del día lo había dejado sin fuerzas.
El señor John, su tío, estaba pidiendo un café en la cocina. Yo estaba justo al lado de Lucas, quitándole los zapatos.
De repente, se escuchó un toque débil en el timbre del penthouse.
—Yo voy —dijo la sirvienta qu