Capítulo 50. La Advertencia.
Ha pasado una semana desde aquel intento de asesinato. Una semana que se sintió a la vez eterna y fugaz. Lucas ya no estaba en el hospital, lo que era un alivio inmenso. Ahora vivíamos juntos en un apartamento lujoso que tiene en Malibú, cerquita de la playa.
Mi rutina era simple: cuidarlo y cumplir con mi nuevo trabajo. Había conseguido un puesto como asistente en una empresa de publicidad cerca de aquí.
Era un trabajo de medio tiempo que me cayó del cielo y que me permitía tener mis propios i