Capítulo 61. Ruptura en Pantalla: El Veneno de la Traición
El apartamento de Emilia Zúñiga era un templo al lujo frío, pero en ese momento, se sentía más como una jaula dorada. La luz natural de la tarde apenas se filtraba a través de las cortinas pesadas, dejando la estancia en una penumbra opresiva. Emilia, con un rostro marcado por la tensión y el insomnio, estaba sentada en un sofá de terciopelo, vestida con una bata de seda cara que no lograba ocultar la fragilidad de su postura.
Sobre la mesa auxiliar de mármol, no había flores, sino un estuche a