Capítulo 62. Llamada Desconocida
El calendario del teléfono de Ramiro marcaba el octavo día desde el incendio. Una semana y un día, y Aura Vidal seguía atrapada en un estado que no era la muerte, pero tampoco la vida consciente. No la habían inducido al coma, pero la severidad del daño pulmonar y la carga de los medicamentos la mantenían sumida en una inconsciencia profunda. Para Ramiro, era el peor tipo de limbo: un espectro de su amor al que solo se podía acceder a través de una pared de cristal y el murmullo de las máquinas