Capítulo 54. La Sangre en la Penumbra: Disparo en el Callejón
El rugido de la explosión se extinguió en el eco sordo del callejón, reemplazado por el crepitar voraz y constante de lo que quedaba del "Oráculo". León se mantuvo inmóvil por un segundo, su cuerpo rígido sobre el asiento del auto, procesando el caos.
Aura estaba acurrucada, la respiración superficial y entrecortada. El humo le había quemado la garganta, y el dolor punzante en su tobillo derecho era una agonía constante que la hacía temblar. El hollín y las cenizas la cubrían como un sudario.
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