Capítulo 42. La Víspera del Infierno.
El tiempo, cruel y deshumanizado, había continuado su marcha inexorable, arrastrando a Aura desde el mediodía de la humillación hasta la sombra púrpura del anochecer. Había sido un día con una eternidad trágica.Las horas transcurridas desde la partida de Danilo fueron un borrón de miedo y acción frenética.
Ahora, la fría luz de la luna apenas se filtraba por la ventana. Eran las diez de la noche. La hora de la condena.
Aura estaba sentada al borde de la cama, se llevó las manos al rostro, sint