Capítulo 41. La Sombra del Chantaje
Aura levantó la vista, sus ojos inyectados en sangre por la amenaza reciente.
—No te voy a dar nada, Danilo.
Danilo sonrió, ese gesto cruel y frío que Aura recordaba demasiado bien. No le interesaba la respuesta de ella. Sus ojos, antes fijos en la estrategia, hicieron un lento y deliberado recorrido por el cuerpo de Aura, desde el cuello hasta el borde del vestido.
—Debo admitir... te has convertido en una mujer. Una muy hermosa. No queda nada de la niñata asustada que conocí.
Se acercó un pa