Capítulo 38. Traición y Furia
Aura se movió por el vestíbulo de la Torre con la agilidad de una fugitiva. La rabia aún era un carbón ardiente en su pecho, pero al ver el caos en la entrada principal, una alarma más fría y profesional se encendió.
La prensa. Estaban esperando a Ramiro Zúñiga, y por la intensidad de los gritos y los flashes, no se trataba de una simple rueda de prensa.
Al acercarse a las puertas de cristal, la multitud de periodistas se hizo audible. Aura intentó pasar desapercibida, pegándose a una pared de