Capítulo 89. La víspera ardiente
Dante
La nave duerme con ojos medio abiertos: luces de emergencia apagadas, la red de cables recogida, los asientos ordenados como si esperaran invitados que no saben que vienen a un juicio.
Camino por los pasillos revisando cierres, bisagras y puntos de anclaje. Mis botas suenan distinto cuando el cuerpo ya no busca pelea por gula sino por deber.
Salvatore me entrega la hoja de ruta con la calma que no hace ruido: entrada principal con control por chip, puerta de servicio con verificación biom