Capítulo 82. Golpes simultáneos
Capítulo 82. Golpes simultáneos
Alessia
Entro sin capa, con la muñeca todavía caliente por la costura del anillo. La luz del taller es un rectángulo cortado; olor a cola, a serrín, a máquinas que fingen normalidad. Marco no está; el espacio guarda su ausencia como una herida abierta.
Avanzo con Valentina a mi lado, Enzo pegado como sombra, y la respiración de la casa segura pegada a la nuca. No hay dramatismo: hay cálculo. Los hombres dentro creen que atienden un pedido, no una sentencia.
Los ve