Visitante aprovechado.
Un aroma delicioso inundó todo el salón en el que estaba Isabella escuchando las lamentaciones de Emiliano; ella impresionada abrió grandemente los ojos, pero luego analizó que olor era debido a que alguien estaba utilizando su cocina y de inmediato su rostro pasó a estar desencajado, cuando supuso que ese alguien es Maximiliano.
—¡Pero qué atrevimiento! — bramó escéptica dejando al pequeño sin una respuesta a su pedido y Oliver al ver su reacción aprovechó para entrar a la cocina como dueño