Luther.
El aire en la habitación me pesaba, estaba cargado de una tensión que se enredaba en mi pecho como cadenas invisibles.
Caminé de un lado a otro, desesperado por el encuentro que tuve con mi ex, el único cabo suelto que dejé. Mi mente quedó atrapada en el recuerdo de Celeste: su mirada fue incluso más desafiante que la última vez, y la firmeza en su voz... Por primera vez en mucho tiempo, la vi diferente. Más fuerte y decidida, con la intención de dañarme.
Malzahar me hacía sentir más m