Narrador.
Cinco años después.
En la zona sur del territorio de la manada, justo detrás del bosque donde el sol parecía quedarse más tiempo, existía un campo que no figuraba en los mapas. No porque estuviera escondido… sino porque nadie lo encontraba si no era invitado.
Ese lugar tenía nombre: La Fortaleza.
Fue bautizada así por tres criaturas peculiares que corrían entre raíces y piedras como soldados miniatura entrenados por la luna misma.
Sienna. Kenzo. Miriam.
Los tres formaban “el club sec