38. ¿De verdad será mi papá?
Rowan se bajó de su silla y se acercó a Damián sin titubear. Sus ojitos brillaban de emoción, una sonrisa amplia iluminaba más su rostro todavía y en su expresión no había ni un atisbo de duda.
—Señor Alfa —dijo con voz clara— ¿de verdad va a ser mi papá?
El comedor quedó en completo silencio.
Damián seguía mirando la puerta por donde Alexander se había marchado. Sabía bien que a su beta no le gustaba en absoluto aquella situación, pero eso no le haría retroceder.
Entonces bajó la vista y encon