Capítulo 58. Transitoriedad.
El pequeño Piero se encontraba recostado en la cama sosteniendo la mano de Nicol, reteniendo el aliento mientras escuchaba con atención cada palabra que su padre biológico decía, casi paralizado por la expectación de lo que podría decirle a continuación.
Miró las manos de su padre mientras este hablaba, y notó como sus dedos se movían de forma ansiosa, intentando encontrar la forma adecuada para expresar lo que sentía.
Sus palabras fueron cálidas y amables, se notaba que habían salido de lo má