Capítulo 57. Lazos inquebrantables.
Nicol sintió la presión de los labios del hombre contra los suyos, una sensación mezcla de sorpresa e incomodidad se extendió por todo su cuerpo. Y aunque el beso no fue desagradable, no era nada comparado con los besos de Enzo que le hacían vibrar cada fibra de su cuerpo como las cuerdas de un violín.
La chica se sobresaltó, sorprendida por el beso inesperado, se quedó mirando a Andreas, con la boca abierta de asombro. Andreas la miró a los ojos, y ella vio un profundo anhelo y una tristeza qu